domingo, 27 de enero de 2013

A CLAUDIA

"Y si por cada lágrima que derramaras aquel que te rechaza te mirara con la misma intensidad con que lo hacen tus ojos, lloraría a tu lado para no ver tu sol apagado y que en tu rostro se encarnara esa delicada sonrisa. Pero te aferras a quien jamás te ha amado y te empeñas en sufrir en vano aun sabiendo que jamás hará parte de tu vida. Deja que tu alma sane, que vuelva a la tranquilidad de aquellos días, deja de buscar desesperadamente porque al final terminarás más perdida, porque un buen día, cuando tu alma, tu cuerpo y tu mente  hallen la paz en lo sencillo de la vida, aquello que tanto buscaste te encontrará y entenderás que ninguna de tus lágrimas debió partir de tus mejillas"