domingo, 27 de enero de 2013

UN CAFE

"Al aroma de un café nos desvestimos las miradas, con calma y con la voz callada nos dijimos todo y a la vez nada, me miraste por entre la sombra de tu taza y con los ojos abiertos quisiste desnudar mi alma. Pero estoy lejos, ya no te espero con las mismas ganas, se que en tu pecho aún sientes esas pequeñas cosas cuando me hablas, pero tienes miedo de mi venganza y te aseguro que será mejor no volver a cruzar miradas, por que muy pronto, tal vez mañana, sientas toda la furia que se encuentra encerrada, cuando ya el amor que tengo no me sepa a nada, cuando el sentimiento que antaño me ardió en el pecho termine de envenenar mis ansias, ese día te gritaré a la cara que no quiero más de tus palabras, que me dejes para siempre y pierdas todo lo que yo te daba, entonces, ese día, tu deuda estará saldada.