lunes, 18 de marzo de 2013

SE BESARON EL ALMA

Entre sueños se besaron el alma y entre más se mojaba de ríos y montañas en sus piernas el fuego se avivaba, casi pudo sentir la piel tan anhelada, casi pudo tocar los labios rojos que entre su vientre caminos dibujaban. Sí, sus manos intensas se deslizaban y aunque sabía que soñaba el placer dominaba sus estribos y miradas, con las ganas atravesadas por la espada una y otra vez hasta el breve gemido anunciando la llegada. De repente aquel grito le despertaba, arrebatándole el instante donde no existía más nada, dos cuerpos yaciendo en la cama. Y al abrir los ojos observó sus puños contra las sábanas y su rostro hundido entre la almohada, con el anhelo de alcanzar el sueño para terminar la batalla, pero sus ojos rebeldes ya no se cerraban y así las pequeñas imágenes que le quedaban se fueron hundiendo en esa tierra lejana, esperando la noche para volver a la cama, esperando paciente encontrarle en sueños, ese lugar escondido de donde jamás le será arrebatada.