viernes, 27 de septiembre de 2013

QUE TRISTE

Qué triste esta tristeza de tristes desengaños, que triste es la ausencia de certeza de caerme en esos labios, tristeza de un abrazo tan absurdo y tan escaso, tristes porque cuando quisimos no lo deseamos y ahora que podemos de tanto amor nos marchitamos. El miedo sin embargo, anidado en este pecho de tantos desencantos, me niega austero la alegría y me sume en este mundo tan ingrato, ese filo de barranco donde tantas veces he saltado, pero sólo en pensamientos por que hasta el valor me has quitado. Qué triste ese lamento, no merece ser tan recordado, pero cada vez que encuentro la paz en unos ojos cerrados se me vuelan los tormentos de tus rojos labios, ese aroma de tus besos tan besados y la piel al descubierto de esa desnudez que me has negado. Qué tristeza que nos hayamos alejado, que no pertenezcamos el uno al otro y que no seamos más que un austero pasado, un presente un tanto extraño y un futuro tan lejano de tristes ojos cerrados.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

EL VENENO DE NOSOTROS

El veneno de tus besos derramado entre mis manos, ese amargo sereno de no tenerte entre mis brazos y el ardor de mi anhelo reposando en tu regazo,  me anclaron al pasado de esta arena de mares insensatos, este espacio de sueños borrascosos donde busco y no encuentro más que los despojos de ese amor que administraste a tus antojos por posar tus grandes ojos en lo ajeno de esos labios.  Luego con el pecho saciado del enojo y en el tormento de ese cielo tempestuoso, el dulce fuego de ese amor entre nosotros se volvió oscuro y envidioso, las palabras como espadas apuñalando el uno al otro, sin más escudo que las almas abrazando el dolor de ese final tan misterioso. Nos juntamos, nos odiamos, nos amamos en excesos pero siempre lejos de nosotros,  amantes ponzoñosos que no se resignan al olvido de un amor que se ahogó en su propio escombro, amarrados en adioses no avanzamos cuando todo cambio es provechoso, nos estancamos en presentes plagados de abandono y caricias lejanas de opacas noches disfrazando la verdad de nuestros ojos.

viernes, 20 de septiembre de 2013

AL ETERNO OLVIDO

Levantaré las alas y en el fuego de mi alma te irás marchitando, no por mi egoísmo o el odio que seguramente creerás que encarno, No,   es la justa ley para quienes han olvidado, aquellos que en traición se fueron apartando y sin temor a lo sufrido por un ser desprevenido, fueron rasgando el cielo con cada desprecio y argumentos insensatos. Cada palabra como puñal de doble filo, aseguró la herida perpetua que en lugar de derramar olvido, pretende amar al ser que empuñó su fatídico destino. Pero por mucho que este corazón te extrañe en las cenizas de lo que pudo haber sido, finalmente el dolor habrá desaparecido y lo que no hayas visto, en otros ojos no será desconocido y tal vez entiendas o simplemente nunca vuelvas sobre lo vivido, pero alcanzaré la certeza de haber sentido, de haber gritado con el pecho abierto y sangrado cada letra para pasar la página de este libro, una historia donde no me toques ni me alcances con memorias grises de una tormenta, que para mí, habrá pasado al eterno olvido.

RÍOS PROFUNDOS

Ríos profundos que cruzan el alma, espacios donde la piel aún sangra se van juntando en memorias que se creían lejanas, cómo duele la ausencia cuando todavía se extraña, que difícil despegarse de la vida que se creía amada y aunque que ya no ruedan las lágrimas en mejillas solitarias, la sal que fue derramada aún permanece rozando los labios de ese amargo que no se endulza con ajenas miradas. Tantos besos vacíos queriendo entrar en la cama, aquellos que seguramente en aquel ser se encarnan sin remordimientos ni pausas. Ríos profundos que cruzan el alma, fronteras absurdas yacen entre caricias apagadas, palabras discretas para no abrir ventanas en una compañía que a veces resulta un tanto vana. Ríos que sangran de miles palabras y ninguna se quedó graba, distancias cercanas pero solitarias y mientras nos embriagamos de excesos en la cama seguimos tan heridos como esa noche enlutada.

viernes, 13 de septiembre de 2013

TIBIO Y SILENCIO

Tibio y silencio, los ojos cerrados y la boca mojada mientras el barco encallaba en el horizonte de aquel lecho, se dobló en las ganas contra aquella espesa maraña y con su cara empapada gimió desde lo más hondo de su sexo.  Sintió la gruesa llama arrebatarle la soledad que yacía entre sábanas y mientras sus uñas se encarnaban le rasgó la piel de miradas perfiladas. Sus piernas tambaleaban y los puños apretaban las horas para que el ardor que le colmaba no se disipara, para beber el tiempo que tanto le hacía falta y rasgar ese deseo que desde la mañana al alba anhelaba. Tibio y sin más silencio el murmullo fue ganando la batalla, el encuentro se volvió palabra y se volcaron en las frases que tanto acostumbraban, las que definen las pericias de sus armas y se extienden sin frontera, sin reproche, con su repetida y deliciosa calma, con el dulce sabor del fuego en su cara y la respiración agitada de tanta guerra entre pieles que se mueren de ganas. Silencio, luego la calma, la marea baja y sólo una tibieza sobre el pecho y la espalda, la respiración apagada y entre sinceras miradas el sueño doblegando la voluntad en un instante donde no existe más  que dos cuerpos cansados, divinamente agotados que seguramente no se veran hasta una nueva mañana, un nuevo horizonte donde nuevamente les crezcan las ganas.

jueves, 12 de septiembre de 2013

INCERTIDUMBRE

Qué tan hondo hemos caído, a menudo la luz se me hace nudos y no escucho lo que digo, la voz que una vez gritaba se halla tan apagada por la incertidumbre que se enraíza cada madrugada, esa paralela mañana donde tu ausente presencia me acompaña en esta tierra lejana, donde tu amor es el único conocido y no reconozco más que antiguas miradas y rastros de lástima a la orilla de aquella barranca, ese rincón donde tus labios escondidas me invitan a lo más profundo de ese abismo, donde no hay retorno ni compromiso, ese espacio en el que mi pecho adolorido fue cayendo por no renunciar a lo que me fue negado por tu propio capricho. Ya nada es lo mismo, estamos sin estar y nos convencemos de que nos sentimos, yo creo la verdad de tu cuerpo desvestido y aquellos besos que tanto necesito, pero aun así no consigo la verdad de tu retorno sin sentido, porque ya mil veces lo dijiste “no te necesito”, ¿por qué no renunciamos cuando era lo debido?, que curioso sentido decidió atarnos a este barco sin rumbo fijo.  Que tonto es mi capricho, te recuerdo cuando ya te has ido, cuando estas sin estar porque tu mirada ya tiene otro destino en este rompecabezas en que nos hemos convertido.

martes, 3 de septiembre de 2013

Diversos

Se apaga la luz en un silencio profundo donde los ojos cerrados se ocultan ante el misterio de nuestros sueños. Tan dormidos estamos que no recordamos lo que en algún despertar vivimos, esa mañana con la fresca ventana y la luz rozando la cara dormida de tantas caricias nocturnas que se fueron ocultando ante miradas ajenas al pasar horas y horas sobre el frío de aquel cielo descubierto. Cuantos besos nos dimos y nos prometimos mientras ignoramos ese futuro incierto, ese camino que sin darnos cuenta fuimos transitando sin mas maletas que las del mismo olvido, siempre fue exquisito ese hermoso recorrido, ese espeso nudo de mansos sentimientos.

Luego nos miramos sorprendidos sin saber las palabras que explicaran aquel suceso, desbordados en sentidos nos hallamos por fin despiertos, cuantas lágrimas por lo que no tiene reverso, por luchar contra el destino con la armadura de una piel al descubierto, desnuda y sin mas escudos que el mismo cuerpo. Luego nos fuimos mintiendo, disfrazamos las palabras para no seguirnos hiriendo, para olvidar ese pasado tan negro y abrazarnos a un futuro que ni siquiera conocemos. Hicimos el intento, llegamos a este punto donde nada sabemos, donde nos miramos pero no nos vemos, donde no decimos lo que en realidad queremos mientras nos enredamos en nuevos sucesos, nuevos amaneceres al abrigo de esa soledad que nos contempla con su propio hielo, esperando un nuevo encuentro, que las cosas aunque no sean como antes, vuelvan a serlo.