viernes, 20 de septiembre de 2013

AL ETERNO OLVIDO

Levantaré las alas y en el fuego de mi alma te irás marchitando, no por mi egoísmo o el odio que seguramente creerás que encarno, No,   es la justa ley para quienes han olvidado, aquellos que en traición se fueron apartando y sin temor a lo sufrido por un ser desprevenido, fueron rasgando el cielo con cada desprecio y argumentos insensatos. Cada palabra como puñal de doble filo, aseguró la herida perpetua que en lugar de derramar olvido, pretende amar al ser que empuñó su fatídico destino. Pero por mucho que este corazón te extrañe en las cenizas de lo que pudo haber sido, finalmente el dolor habrá desaparecido y lo que no hayas visto, en otros ojos no será desconocido y tal vez entiendas o simplemente nunca vuelvas sobre lo vivido, pero alcanzaré la certeza de haber sentido, de haber gritado con el pecho abierto y sangrado cada letra para pasar la página de este libro, una historia donde no me toques ni me alcances con memorias grises de una tormenta, que para mí, habrá pasado al eterno olvido.