miércoles, 9 de abril de 2014

DESCONCIERTOS

Se me vienen tantas cosas,
Y me pregunto si volviste por mi melancolía,
Si de tanto decirte que moría te obligaste a cerrar la herida.

Ya entiendo que cuando dijiste que te ibas debí callar todo lo que sentía, que no fuera el ridículo de esos días lo que me atormentara
Porque ahora entiendo lo frustrante que fue aguantar tanto llanto y majadería,
Si querías marcharte debí aceptarlo como lo prometí por aquellos días,  
¿Para qué desgastarnos y matarnos con palabras que luego ni repetiría?,

Desgarré mis vestiduras y bramé con todas las fuerzas de mis tripas,
 Como si ya no tuviera razón ni valentía,
Ausente de mis pensamientos y cegado por el amor que te prometía,
En realidad no veía,
Querías escapar al entusiasmo que nos trae una nueva travesía.

No es difícil entenderlo, a todos nos pasaría,
Ese animal que llevamos dentro no puede amarrarse toda la vida,
Debiste ser libre cuando así lo pretendías,
Pero yo quise amarrarte como si te hubieran arrancado de mis costillas.

Si en verdad te hubieras ido ninguna pregunta de estas me acosaría, porque de haber vuelto sabría la razón que te motiva,
Mientras tanto me consumo en el silencio de no encontrar en tus ojos la salida,
Cada vez que lo intentamos es un pasaje lleno de espinas,

¿Acaso nos empeñamos en lo que no se podía?
Subimos la cuesta para luego emprender la caída?
Espero las respuestas desde la soledad de esta silla,
Garabateando mis miedos con palabras salpicadas en la tinta.