martes, 18 de noviembre de 2014

NINGUNO HA PERDIDO

En realidad ninguno ha perdido,
Porque de habernos pertenecido seriamos un contrato
Y no un sentimiento vivido.

Tú por tu lado y yo por el mío,
Al final de cuentas nunca vinimos por el mismo camino,
Llegamos de dos rincones completamente desconocidos,
Cada uno con su historia y sendos recorridos,

Nos juntamos para contarnos aquello que ignorábamos
O que simplemente nunca concebimos,
Nos tocamos y enredamos hasta enseñarnos lo que habíamos aprendido,  

Así nos confundimos; y pensamos que éramos una misma pieza en el destino,
Olvidamos que somos individuo,  
Que nacimos separados y que estamos destinados para muchos desafíos,
Nuevos amores que completen el recorrido,
Donde vamos y volvemos, unas veces con el corazón roto,
Otras siendo el verdugo más temido.

Me sumé al olvido; y con la verdad de tu corazón henchido por aquel desconocido,  me desangré en mares prolongando un final tan dolorido,
La amistosa retirada se volcó en una batalla sin sentido,
Porque no entendía las palabras
Y el corazón desmoronado es terco e impulsivo.

Sí, olvidé que eras tan libre como el mismo viento en que vinimos,
Pero al final de cuentas ninguno ha perdido.
Después de la tormenta encontramos  equilibrio,
Y lamento que no haya sido tan sencillo.

Ahora, respiro tranquilo,
Te extraño desde esta distancia que hemos construido,
Pero no entre lágrimas o tristeza porque no hemos perdido,
Tú en tu camino, yo por el mío,

Al final de cuentas nos trajeron por el mismo destino.