miércoles, 22 de junio de 2016

Porque amarte es mi delirio/.


No soy un monstruo, es la piel en que habito, este sueño perdido entre sombras y abismos, pasajes indescifrables de un camino torcido como mi destino. También he mentido, susurrado al viento sentimientos jamás vividos sólo por amansar una verdad necesaria a otros oídos. Que dolorosa es la realidad de los dolidos, cantando cuentos como si olvidar fuera prometido, como besándome de suavidad y ternura mientras me mira y me abandona; ya sin consuelos, ya sin palabras, sólo un eco ahogándose entre montañas distantes, paredes lejanas de un retrato que seguirá colgando en mi pecho recordando que te he perdido. A caso este oscuro vicio tiene sentido?, esta melodía martillando amores marchitos, lamiendo las heridas para que el dolor se trague el regocijo. Una última gota, es todo lo que pido, que esta oscuridad que no se agota me consuma y me abrace con todos sus delirios, me entrego, acepto la debilidad de este corazón que sabe amar todo aquello que le será prohibido, tus besos, tu sexo, aunque arda todo el cuerpo y el dolor me mire sonriente, sin protestas, por que así lo hemos decidido. No soy un monstruo, necesito tiempo sólo por que estoy perdido, como  tantos, como ninguno, como aquellos perdidos entre mis páginas, mis amigos, mis demonios, la incertidumbre en que me escribo.

Porque amarte es mi delirio.